Discurso en Español
Excelentísimo Señor Embajador del Japón, Sr. Wataru Hayashi
Señor Consul del Japon, Yoshihiko Sato.
Sr. Takao Matsuura, representante personal del Sr. Shinji
Yazaki, presidente de Yazaki Corporation
Ing. Ambrosio Bencomo, Vicepresidente de Yazaki Ciemel
Dr. Francisco Montoya Caballero, Asesor y miembro de la Junta
Directiva de Yazaki Ciemel
Compañeras, Compañeros
Es muy grato contar con la presencia del Sr. Matsuura
representante del Sr. Yazaki y con el Señor Embajador de Japón, quienes se unen
a este sentido homenaje para honrar la memoria del Sr. Chikao Muramatsu,
inolvidable colaborador de Yazaki Ciemel.
Lo conocimos en el año 1995, al venir por primera vez a
Colombia a servir como puente de unión entre dos culturas que se entrelazaron
con sus raíces y las nuestras; iniciando así la construcción de la obra que
habría de ser la base para el futuro del desarrollo de Yazaki en este
país.
Era un inspirador de proyectos, con una gran capacidad de
trabajo. Causó impacto entre sus colaboradores a quienes moldeó y sirvió de
ejemplo para alcanzar metas cada vez mejores.
u disciplina, sus conocimientos, su entusiasmo y sacrificio
por la entrega que hizo con pasión profesional, reflejó su compromiso
permanente con la marcha de la empresa y lo llevó a alcanzar una alta posición
como su vicepresidente en el año 2000, desde donde impulsó sus proyectos e
ideas.
Contribuyó a iniciar y a trazar un intenso recorrido para los
trabajadores de la compañía, que como su legado, debemos seguir construyendo y
transitando con fe, esperanza y fortaleza.
Creo representar a mis compañeros manifestando la gratitud que
tenemos con el Sr. Muramatsu por la huella profunda que nos dejó su sentido de
responsabilidad y calidad profesional, sello imborrable del gran trabajador.
Su prematura y trágica partida nos dolió profundamente y nos
lleva a exaltar más aún su memoria que permanecerá por siempre en nuestro
recuerdo ….. y recordar es volver a vivir, por eso quedó anclada su existencia
en nuestras vidas.
Las circunstancias de su muerte rompieron las barreras y
fronteras entre el país que lo vio nacer y el que lo vio morir, que se unieron
en un abrazo fraternal por el dolor, la indignación, el rechazo y la tristeza.
A su familia que quedó con el alma y la ilusión del reencuentro
destrozada, ya que se separó de ellos para compartir nuestro destino, le
expresamos nuestra solidaridad y gratitud eterna. A su esposa, hijos y demás
familiares que lloran su ausencia, también hoy les rendimos un tributo porque
sus vínculos de sangre, comprensión y afecto insuperable, fueron rotos
cruelmente por balas absurdas, cobardes y asesinas.
Esta obra construida en su memoria, nos recordará al ser humano
y al trabajador inmolado, que quedará unido a nuestra historia para siempre.
Hasta siempre Sr. Muramatsu, hasta siempre. Usted vivirá entre
todos aquellos que se van fuera de su país para servir y honrar a su empresa;
nos deja su recuerdo a las actuales y futuras generaciones y participará
invisible en los logros que alcancemos, ya que el destino le ha negado la
satisfacción de ver los resultados de la obra que inició en Colombia.
Juan Carlos Díaz